ALERTA: Los Virus prehistóricos que resurgen por el deshielo

ALERTA: Los Virus prehistóricos que resurgen por el deshielo

El deshielo de los polos a causa del cambio climático, según los científicos, está provocando la aparición de virus prehistóricos de los cuales nada se conoce.

Según el investigador francés Jean-Michel Claverie, el derretimiento de los glaciares es una de las graves consecuencias del cambio climático, esté, puede liberar virus y bacterias que se encuentran «congeladas» dentro de las grandes masas heladas; las capas de hielos son frías, oscuras y no tiene oxígeno lo cual, las constituye como espacios ideales para preservar microbios y virus que pueden afectar la salud humana a la fauna y la flora.

Jean-Michel Claverie alerta que algunos de los patógenos que podrían encontrarse dormidos en estas grandes masas de hielo quizás hayan sido los causantes de grandes pandemias que afectaron en el pasado a especies que vivían en el planeta. Sus nombres son complejos: «Mollivirus», «Pandoravirus» y « Pithovirus Sibericum ». A este último le llaman «virus gigante» porque tiene el tamaño de una pequeña bacteria: 1,5 micrómetros de largo. Es el más grande jamás encontrado y tiene forma de óvalo con una pared gruesa abierta en un extremo y su material genético multiplica por 50, por ejemplo, al del virus del VIH. Los científicos de un equipo multidisciplinar de la Universidad de Aux Marseille dieron con este virus gigante en el año 2000 en Chukotka, al noreste de Rusia.

Esta especie fue encontrada  a 30 metros de profundidad entre las capas heladas de la tundra siberiana conocidas como ¨permafrost ¨alejados de la luz y del oxígeno.En 2014, probaron a revivirlo.

Basta con una simple descongelación y unas condiciones climáticas favorables, para que este tipo de virus vuelva a la vida. Si los viriones (virus aislados que no se encuentran infectando ningún organismo) permanecen en esas capas y se activan, se podría producir un cóctel para el desastre», asegura Abergel.

El cambio climático en el Ártico ruso es más evidente que en muchas otras regiones del mundo. Mientras que la temperatura mundial ha aumentado 0,7°C en el último siglo, allí ha subido 3°C. En el siglo XX, el permafrost del hemisferio norte ha disminuido en un 7%. Esto sin duda implica una gran liberación de microorganismos de los suelos previamente congelados. Los ricos recursos minerales y las reservas de petróleo de las regiones árticas están bajo una creciente presión para su explotación industrial, lo que implica minería y perforaciones a gran profundidad.